jueves, 28 de junio de 2007

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-¿Cómo te sentís hoy, Abril?

-Como siempre. ¿Acaso nota alguna diferencia?

-Sólo preguntaba. Quiero saber.

-¿Saber qué? -exclamó enojada-. ¿Que me tienen encerrada en este hospital de mierda?

-Es por tu bien.

-No, nada me hace bien.


Un silencio se produjo durante un par de minutos. La mirada de Abril se dirigía al suelo. La del hombre, fijamente a ella.


-Doctor... -habló Abril al rato- ¿por qué nunca tuvo hijos? O sea, a su edad, es raro... Y hasta hace poco estaba casado...

-Abril, eso es personal.

-Usted siempre me dijo que además de mi doctor quería ser mi amigo.

-Pero vos no confiás en mí, no me contás nada. ¿Por qué yo habría de hacerlo contigo?


1 comentario:

Ficticio dijo...

Me gusto tu relato y tu blog ficticio... deberias vivir en mi pueblo.. te invito a ficticia