jueves, 28 de junio de 2007

2

-¿Cómo te sentís hoy, Abril?

-Como siempre. ¿Acaso nota alguna diferencia?

-Sólo preguntaba. Quiero saber.

-¿Saber qué? -exclamó enojada-. ¿Que me tienen encerrada en este hospital de mierda?

-Es por tu bien.

-No, nada me hace bien.


Un silencio se produjo durante un par de minutos. La mirada de Abril se dirigía al suelo. La del hombre, fijamente a ella.


-Doctor... -habló Abril al rato- ¿por qué nunca tuvo hijos? O sea, a su edad, es raro... Y hasta hace poco estaba casado...

-Abril, eso es personal.

-Usted siempre me dijo que además de mi doctor quería ser mi amigo.

-Pero vos no confiás en mí, no me contás nada. ¿Por qué yo habría de hacerlo contigo?


domingo, 24 de junio de 2007

1

Hacía tiempo que Abril se sentía cansada de la vida que llevaba. El hombre que la salvaría no aparecía; su vida sólo se derrumbaba con el paso del tiempo; y la tristeza de su alma sólo aumentaba día a día.

Era una mañana fría. La luz del sol apenas asomaba sobre el patio del hospital. Hacía frío, pero ella ni lo notó.

-Abril... Abril. ¡Abril! -le gritó Valeria, su hermana, que día a día la iba a visitar-. ¿Qué sucede? Estás en otro mundo.

-Siempre estoy en otro mundo -le contestó ella, mirándola a los ojos luego de tener su mirada fija en el suelo varios minutos-. Éste no me gusta.




-La vida no es siempre tan maravillosa -le dijo Valeria-, pero tampoco es siempre tan mala. ¿Me estás escuchando?

-¡No! ¿No te das cuenta que no me interesa escucharte? ¿Me encerraste en este hospital de porquería y pretendés que encima te escuche atentamente? ¡No! ¡No quiero! ¡No quiero escucharte ni a vos ni a nadie! ¡Me quiero ir!

-¿Y cómo lo vas a lograr en este estado? Ya nadie confía en vos. Tu cuarto está completamente vacío porque cualquier cosa que encontrás la utilizás para lastimarte... y así como te lastimás vos, me lastimás a mí.

-Vete.

-Abril, hablemos...

-¡No! ¡Vete!

Valeria se fue resignada. Al fin y al cabo, ésta era una situación que se repetía casi todos los días. A veces era más callada, otra veces más histérica, pero siempre estaba ahí.

La loca búsqueda del amor de tu vida


Ésta es la historia de una simple muchacha enamorada. De un hombre común y corriente que se da cuenta que tras vivir gran parte de su vida, recién le encuentra el sentido. De personas como vos y yo que sólo buscan poder encontrar su lugar en este mundo.